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foto tomada de: To the bone.

Trastornos de la Ingesta y Conducta Alimentaria

Los Trastornos de la Conducta Alimentaria, son una alteración psicológica con respecto a la comida, el peso y la imagen corporal. Se manifiesta teniendo:

  • Una excesiva preocupación por el la figura, el peso y su control.
  • Temor excesivo a engordar.
  • Idea sobrevalorada de adelgazar.
  • Baja autoestima.
  • Perfeccionismo desadaptativo.
  • La autovaloración depende del peso y de lo que se ha comido en el día.

Se identifica que existen factores que potencian estos pensamientos, conductas y emociones autodestructivas, con un fuerte impacto en salud mental y física de quien lo padece. Teniendo en cuenta, que la comida hace parte de la cotidianidad, se ha convertido en un desafío constante luchar con este trastorno que ha cobrado la vida de muchas personas, identificando su etapa de inicio en la adolescencia y sin discriminación en clase socio-económica.

Factores predisponentes para desarrollar un TCA:

  • Socio-culturales: cultura de la delgadez, idealización de belleza y prolongación de la juventud.
  • Personalidad: Baja autoestima, perfeccionismo desadaptativo, autoexigencia, autocontrol, poca tolerancia a la frustración, impulsividad, miedo al cambio.
  • Familiares: sobreprotección, comunicación violenta y poco frecuente, altas expectativas, rigidez, antecedentes de TCA u otros trastornos.
  • Biológicos: Vulnerabilidad biológica, herencia, peso.

Factores desencadenantes para un TCA:

  • Crisis vital: Pérdida de la salud, del trabajo, accidentes, mudanza, emigrar a otra ciudad/país, abuso sexual, duelos, divorcio parental, ruptura de una relación sentimental, etc.
  • Dietas/prácticas para controlar el peso.

Factores de mantenimiento de un TCA:

  • Circuito con la ingesta alimentaria.
  • Rasgos de personalidad.
  • Consecuencias físicas y anímicas.
  • Resolución de conflictos.
  • Sistema de apoyo familiar/social
  • Prácticas de control y mantenimiento del peso.
Según el DSM V los tipos de TCA son:
 
Anorexia nerviosa:

Intenso temor a engordar, a pesar de estar con déficit de peso, con tendencia negativa a mantener un peso corporal mínimo para su edad y distorsión en la imagen corporal. Manteniendo reglas y dietas, cada vez más estrictas y restrictivas.

  • Pérdida de la menstruación.
  • Aparición de lanugo (pelo fino blanco protector en todo el cuerpo).
  • Alteración en el registro de hambre/saciedad.
  • Mareos y/o desvanecimiento.
  • Alteración en el sueño.
  • Fragilidad y caída de cabello (pérdida de nutrientes)
  • Piel seca, uñas quebradizas, palidez, constipación.
  • Mala circulación.
  • Baja frecuencia cardiaca.
Bulimia nerviosa:
Episodios recurrentes de atracones (ingesta de una gran cantidad de comida en corto tiempo, por lo general a escondidas) con la sensación de pérdida de control. Recurrente conducta compensatoria inadecuada → Purgativa: Vómito, laxante, diuréticos, enemas. →No Purgativa: Ayuno, ejercicio excesivo. Con el fin de prevenir el aumento de peso. La autovaloración está exageradamente influida por el peso y la comida.
  • Deshidratación.
  • Dolor de garganta.
  • Deterioro de los dientes, alteración en el esmalte dental.
  •  Sangrado y/o irritación gástrica o esofágica.
  • Aumento de tamaño de las glándulas parótidas (cachetes inflamados).
  • Frecuente variación del peso.
Trastorno por atracón:
Sensación de pérdida del control e ingesta en un corto periodo de tiempo, de una cantidad de comida definitivamente superior a la que la mayoría de las personas podrían consumir en el mismo tiempo y bajo circunstancias similares.
 
Pica:
Deseo irresistible de comer o lamer sustancias no nutritivas y poco usuales (tierra, tiza, yeso, hielo, virutas de la pintura, bicarbonato de sodio, almidón, pegamento, moho, cenizas de cigarrillo, papel) que no tienen ningún valor alimenticio.
 
Trastorno de rumiación:

Regurgitación repetida de alimentos durante un período mínimo de tiempo, los cuales se pueden volver a masticar, tragar, o escupir sin sentir asco, repulsión o náuseas.

Trastorno de evitación/restricción alimentaria:

Comer muy poco y/o evitar el consumo de ciertos alimentos a causa de su olor, color o consistencia.

Síndrome de comedor nocturno:

Es un trastorno alimenticio, psicológico y del sueño, que consiste en ingerir un gran volumen de alimentos tras la cena, incluso despertándose para comer. Asociándose principalmente a la depresión, baja autoestima, ansiedad y desequilibrios hormonales.

Diabulimia:

Pacientes con Diabetes Tipo I, que evitan o reducen la dosis de insulina para no aumentar de peso.

Ortorexia:

Obsesión por la ingesta de comida saludable sin asesoría profesional, demonizando ciertos alimentos ricos en proteínas, grasas, alimentos procesados, lácteos etc.

Vigorexia:

Obsesión por el estado físico hasta niveles patológicos. Teniendo una visión distorsionada de sí mismo como débil y enclenque.

Alcoholexia:

Someterse a dietas restrictivas para consumir alcohol.

Si conoces de alguien que presenta alguno de estos signos o síntomas, o te sientes identificado/a con algo de lo mencionado anteriormente, acude a terapia lo más pronto posible, estos tipos de diagnóstico sin el tratamiento adecuado puede desencadenar secuelas graves y hasta permanententes para quien lo padece, se requiere de un trabajo interdisciplinario constante, y se ven resultados positivos en la gran mayoría de los casos. Tu bienestar es nuestra prioridad!

1 comentario en “Trastornos de la Ingesta y Conducta Alimentaria”

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